Día 10; El Eterno vacio de la esperanza

Estábamos listos para partir hacia el súper mercado todo estaba más o menos planeado y dispuesto aunque realmente no teníamos ni puta idea de lo que podría pasar, en un segundo nos podría dar la vuelta al plan. Y ¿entonces que? No tenemos plan b solo correr hacia los vehículos evitar ataques y seguir corriendo.

Ante todo este revuelo de ideas en un plano amargo y visible como a cámara lenta me fijo en Alfred me detengo en sus ojos en su mirada preocupada y vacía de esperanza ¿cómo estará mi familia? Dicen sus ojos...y en un instante desgarrador y frío recuerdo la voz de mi niña su risa y su mirada…no sabemos nada de nadie todo ocurrió tan rápido. 

En cuestión de horas todo se fue al infierno, el infierno en la tierra, esto me recuerda a las pelis de Romero, pero esto no es una puta película esto es la realidad y la realidad es que ninguno de los dos sabemos donde están y lo mas importante, cómo están los nuestros.

Tenemos claro que en algún momento tenemos que empezar a buscar, preparar el plan ya que nuestros caminos se entrelazan entre Meco , Alcalá de henares , Torrejón de Ardoz y Simancas ( Madrid ).

Ese sería nuestro recorrido en cuanto  nos surtamos de provisiones tales como agua comida en lata y todo lo que podamos recoger,  llenar el bunker antes de regresar con los nuestros.

Alfred me saca de mi pensamiento con un...

-Vamos tron tenemos que ponernos en marcha

Yo le miro y sin poder aguantar más le pregunto

Tio ¿iremos a buscarlos verdad? Y él con una medio sonrisa y un leve puñetazo en el hombro contesta

-A todos y cada uno de ellos, de hecho recuerda que tu padre es cazador estará bien provisto y acuartelado y sabemos que tiene pelotas y armas jajajajajajajaja ….

Los dos nos reíamos pero con un amargor inexplicable pero necesitamos soltar todo antes de ponernos al lío….

No podíamos empezar con dudas o recuerdos y bajos de moral, teníamos que estar a tope y echarle valor, de nosotros dependía tener un lugar al que volver y estar seguros, nosotros y los nuestros.

La línea telefónica ya había caído y antes de eso era inútil por la saturación de llamadas en el momento en el que todo pasó.

Pero en mi teléfono todavía tenía mis temas  y podcast favoritos de la escucha semanal, estaba dudando entre poner un tema de Beyond Creation para ponerme las pilas o ponerme de fondo un podcast, esta semana tenia descargado el calabozo del reverendo Wilson hablando de posesión infernal con el señor Glamour, un LODE con el estreno de vengadores, o un carne de videoclub que tengo guardado de las aventuras de Ford Fairlane, con este ultimo almenos se que me reiría un poco.

Las baterías de mi móvil y el liquido de vapeo empieza a escasear así que sin dudar abro un paquete de lucky rescatado de la gasolinera me saco un piti  y con el mechero de la furgochurro le doy candela, noto como el humo recorre mi cuerpo y mis pulmones la nicotina empieza a hacer su efecto, ahora sí,

Alfred se posiciona delante con la moto es de día y tenemos buena visibilidad el va por delante a unos metros de separación mirando que no tengamos problema de pasar con la furgochurro, quizás por caminos bloqueados o vete tú a saber.

La idea es llegar a la farmacia es pequeña y con una entrada y  salida fácil solo debemos llegar a ella y posicionarnos bien ya que está muy cerca de el hiper mercado antes de todo esto debemos vaciar la farmacia de lo que pueda quedar.

Alfred tiene claro lo que necesita, ese asma no sabemos si persistirá o  con el tiempo irá a menos pero debemos conseguir reservas… antibióticos, gasas, alcohol, todo lo que pudiera valer todo será bien recibido.

No importa si de la farmacia tenemos que volver al bunker o podremos atracar el hiper mercado, sabemos que la paciencia es la clave y la codicia y la prisa matan.

A un kilometro del bunker esta el colegio y al pasar por el Alfred vuelve con la moto en mi dirección dándome las ráfagas y haciendo aspavientos con la mano, en ese momento freno y espero a que se ponga a mi altura

-Tió a la altura del colegio hay un número muy alto de esas mierdas, están concentrados alrededor de un bus escolar y no sé si es que dentro queda alguien o solo están atontados nose tron nose…. Podemos intentar pasar ya que están ocupados, pero sinceramente bicho, yo quisiera mirar dentro del bus por si acaso tio…..

Entiendo a Alfred perfectamente de hecho el sabe que opino lo mismo si queda alguien dentro debemos ayudar, en pelis y series siempre suele terminar mal estas cosas pero como ya digo esto es la puta vida real…

Nos acercamos al bus y se pueden ver a esas cosas aporreando el bus sin saber que hacer solo emitiendo sonidos y sollozos y golpeando la chapa.

Yo he contado unos catorce aunque me atrevería  a decir que más bien son trece y medio ya que un tronco con brazos se aferra a la rueda delantera del bus intentando que se yo, la verdad es que prefiero no saber que pasa por la cabeza de esas cosas si es que algo pasa por sus mentes mugrientas. 

Paramos los motores y sacamos nuestros cacharros, son lentos y eso nos da ventaja aunque en número nos superan pero tenemos una idea y esperamos que surta efecto, todo salga bien y que no quede nadie dentro del bus, terminar pronto y empezar nuestra misión principal.

Observamos a los errantes desde nuestra posición segura, Bicho va por un lado, el de la puerta del bus yo sin embargo caminó pegado a la "rejas" del colegio, siempre había pensado que los colegios deberían estar pensados de otro modo, un lugar donde querer ir, disfrutar y aprender, no un lugar donde te sintieses como un reo, encerrado y privado de tu libertad. 

Bicho se posicionó, al igual que yo, había escogido uno de los lados más bajo de la verja, por suerte y con mi altura podría superar la vaya con cierta facilidad, cuando Bicho me doy la señal comencé a hacer ruido golpeando con el plano de uno de mis cuchillos contra las verjas, no tardamos en ver resultados cuando esos seres de mirada vacía y bocas ávidas de sangre se giraban casi al unísono, localizando su nuevo menú del día, yo. Me guardé los cuchillos, pues necesitaba las manos libres para poder trepar con cierta velocidad. Bicho esperó pacientemente a que los pútridos seres del averno se alejaran lo suficiente del autocar, incluso el torso el cual pendía de una rueda prácticamente "pegado" a ella pugnaba por liberarse de su férrea presa. Sabía que Bicho evitaba mirarles a los rostros, sabía que sin duda conocería a más de uno de los allí presentes, para mi sin embargo no eran más que personas, personas muertas y desfiguradas, pero ninguno me resultaba familiar más que otro viandante en un ancha calle. 

Cuando recortaron suficiente la distancia trepé por la verja tratando de mantener la calma, pero en verdad estaba aterrado ¿y si me resbalaba? sabíamos que corríamos riesgos pero no podíamos permitirnos no hacer nada, como leí una vez en la servilleta de un bar "El hombre bueno que no hace nada cuando puede hacerlo ¿es realmente tan bueno?" Espere algunos segundos en lo alto de la verja para que no perdiesen su interés por mi, y ya cuando sus rasgados brazos trataron de aferrarse a mi salté hacía el otro lado. Puedo observar como literalmente se aplastan unos contra otros contra la verja ¿resistirá? observo sus ojos vacíos, fríos ¿sin alma? nunca había creído en ese tipo de cosas, almas, bien, mal, cielo, infierno...para mi no eran más que palabras a las que se les había dado un significado para justificar y controlar nuestros actos, pero ahora que observaba a estas criaturas desde el otro lado de la verja pude sentir que verdaderamente no había nada en ellos.

Ahora que Alfred los tenía distraídos era mi turno, abrí la puerta del bus escolar con el hidráulico que todos estos autobuses tienen fuera, por suerte estos seres carecían de inteligencia suficiente como para activarlo, subí los tres peldaños del autobús ya concienciando de lo que iba a ver, la sangre manchaba el suelo de este, el conductor estaba muerto con docenas de mordiscos por todo su cuerpo, la cara medio desgarrada dejando a la vista los tendones de la mandíbula, aún tenía hasta el cinturón de seguridad, mis ojos se empañaron en lágrimas, pero rápidamente comencé a controlar mi respiración, no podía dejar que esta dantesca escena me hiciese perder la razón,  piensa que solo es una película, me dije, aunque bien sabía que esa técnica no iba a funcionar.

Un par de esas criaturas se mostraban acuclilladas, debían de ser los profesores que acompañaban a los escolares, desde mi posición en la entrada del autobús podía escuchar como masticaban y sorbían, más de una docena de escolares se mostraban muertos en los últimos asientos del autocar, devorados vivos y los más afortunados asfixiados por el aplastamiento de sus compañeros. ¿Cuánto tardarían en alzarse como una hueste de niños zombis?  contuve la bilis que se vino a mi boca, nada podíamos hacer aquí ¿o si?  agarré el martillo con determinación y camine en silencio hacía los dos "profesores" que devoraban las mentes de sus alumnos, se habían dado tal festín que se mostraban lentos y abotargados, no dude ni un segundo y los golpee con el martillo una y otra vez hasta que di fin a sus vacías vidas. Salí del autocar pues sabía que los demás no tardarían en levantarse, el conductor trató de agarrarme pero el cinturón de seguridad le impedía moverse, baje y cerré las puertas, corrí hacía los vehículos esperando ver a Alfred allí, lo vi saltar por otro lado de la verja del colegio dejando atrás a algunos estudiantes convertidos, tenía uno de los cuchillos en la mano, el tampoco lo había tenido fácil...arrancamos los vehículos y comunicándonos con una sola y triste mirada que nada había sobrevivido, la desesperanza volvió a reinar entre nosotros y mientras nos alejabamos del colegio lo más rápido posible y volvíamos a adoptar el mismo plan anterior, Alfred por delante de observador con la moto, una extraña sensación me invadió, me alegré de que mi pequeña no fuese a ese colegio, aún había esperanza, la encontraríamos y a todos los demás, joder tenemos cojones para esto y más. 

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