Día 9; Planes

Habíamos ideado varios planes a lo largo de la noche acompañados de Jack Daniels, tabaco, momentos de exaltación de la amistad y ya cuando decidimos que debíamos descansar las inseguridades nos asaltaron en nuestras respectivas camas. Los miedos a la incertidumbre de ¿qué habría pasado con nuestros amigos y familiares? en estos lúgubres momentos es cuanto más precisaba de algún libro, algo con lo que evadirme, algo con lo que hacer volar mi mente, alejarme de la realidad que nos estaba tocando vivir. ¿Acaso la soledad que percibimos ahora simplemente era un reflejo de la soledad que siempre habíamos sentido? yo, en mi fuero interno siempre me había sentido algo solo, como un engranaje que no terminase de conectar con los demás, un error en la maquinario que debía ser subsanado, no sentía que terminase de conectar pero ahora que estábamos viviendo la verdadera soledad, y eso que nos teníamos el uno al otro, me daba cuenta de muchas cosas pasadas, imposibles de remediar ya. 

Sabía que Bicho andaba preocupado al igual que yo, quizá de un modo menos existencialista, o simplemente fuese que fuera el alcohol el que me transmitía todos estos pensamientos tan grises. 

Entre divagaciones caí rendido por el sueño, y entre sueños inconclusos y aterradoras pesadillas desperté, raudo me preparé y me reuní con Bicho en la habitación principal. solo con ver su cara supe que yo debía tener la misma que él, apenas habíamos dormido unas horas pero era cierto que queríamos aprovechar las horas de luz para ir al supermercado. Repasamos el plan ya que la noche anterior nuestro tercer integrante, Jack de apellido Daniels, nos había "ayudado" en demasia a elaborar dicho plan, pero curiosamente mientras observábamos las anotaciones garabateadas en el folio con un dibujo de la zona descubrimos que a ambos nos parecía una buena estrategía. Volvimos a coger nuestras mochilas y alguna bolsa de deporte extra, nuestras "armas" pero esta vez nos equipamos con ropa algo más dura, guantes y cascos de motos. 

El plan inicial era sencillo, uno bajaría conduciendo la furgochurro, que sería Bicho y otro "yo" iría en moto por los caminos de tierra y sendas circundantes para con el ruido de la misma atraer a los errantes y despejar la carretera para que Bicho llegase con la furgo lo más cerca posible del supermercado. Yo tendría que ganar algo de distancia una vez que me siguieran, después apagar motores y reunirme con Bicho. Según habíamos calculado podría descender hasta el supermercado por una carretera con el motor apagado para que los errantes no pudiesen localizar mi posición mediante el sonido, o eso esperábamos. 

Armados para la inminente batalla que disputaremos hoy  salimos de la seguridad del búnker, ascendemos las sinuosas escaleras y abrimos la trampilla, evidentemente hay muchas más medidas de seguridad que no diré, por si alguien quiere arrebatarnos el lugar. 

Bicho se dirige hacia la furgochurro yo voy a la parte de atrás donde tenemos las motos, la quito la funda y observó mi joya de color rojo y marfil estilo Custom, no es una gran moto pero me hizo feliz durante un tiempo, me ayudó a "escapar" cuando tenía que hacerlo y a no pensar cuando mi mente no era capaz de parar. 

Me subí y arranqué el motor, pese a no ser de mucha cilindrada siempre me había gustado cómo sonaba, me pusé el casco completamente negro y fue entonces mientras metía primera cuando escuché un grito desgarrador un grito que heló mi sangre y me hizo estremecer...

La furgochurro estaba cubierta de sangre, vísceras e incluso algún ojo. Tuve que quitar un par de "trozos" de persona del radiador y metí las mochilas en el asiento del copiloto, quería tenerlas a mano para cuando entrasemos en el super, Alfred se había pedido ser el "cebo" aunque ambos estábamos conforme en que cualquiera de los dos correremos peligro, debía hacerse, debíamos hacerlo. Deje el martillo en el salpicadero, joder, tenía trozos y sangre, incluso algo de cuero cabelludo, decidí no seguir mirándolo. 

Ya escuché como arrancaba su moto, sabía que tenía cierto vinculo con ella no simplemente era un vehiculo era algo más, de pronto "algo" tiró de mi pierna con mucha fuerza haciéndome caer hacia delante no golpeándome la cara contra el suelo gracias a que pude poner las manos, pero mira cara no era mayor preocupación "joder se me había caído el piti" ese algo que me había agarrado estaba tratando de morderme el pie, podía sentir como si de un perro se tratase tratando de "rebañar" un hueso de jamón, conseguí medio girarme para poder observar lo que pasaba, un errante...bueno el torso de un errante y un único brazo se había quedado atrapado debajo de la furgochurro "debimos revisar" al bajarnos. Lancé un par de "coces" hacía atrás tratando de quitarme a ese ser que seguía hincando el diente, por suerte y aunque podía ver como se rasgaba los labios y los dientes en los intentos no era capaz de traspasar mi bota, grité con fuerza mientras hacía un enorme esfuerzo en girarme y conseguía asestar una nueva patada, esta vez lateral, en la cara del errante que se golpeó contra la puerta trasera de la furgo, fue en ese momento cuando apareció Alfred en la moto dejándola caer a un lado mientras se quitaba el casco y comenzaba a asestar un golpe tras otro con el mismo casco en la cabeza del errante, hasta que por fin y tras un sonoro "crack" el errante medio abrasado por el asfalto y desmembrado se quedó inerte con la boca desgarrada sobre una de mis botas. Me lo quité a golpe ayudado por Alfred que se había dejado caer al suelo con una clara expresión de terror en su rostro.

-¿ te ha llegado a....te a...? -titubeó mientras se ponía en pie y me estrechaba la mano para ponerme en pie.

-No tio, menos mal que me puse las botas...si no acabaría siendo uno de ellos- Alfred me miró con cierto grado de preocupación.

-Sabes que tendremos que hablar de eso si llega a pasarnos hermano- apoyé la mano en su hombro, Alfred negó con la cabeza y levantó la moto. 

-No nos pasará nada, mi hermana siempre dice piensa en positivo...así que déjate de movidas. Vamonos. -acto seguido miró al errante al cual aún se le veían las vísceras y las entrañas arrastradas por el suelo.

-Y hoy tío casi que pillamos pescado-Agregó arrancando la moto, me subí en la furgochurro sacando mi vapeador del bolsillo y dando una larga calada que me dejó un gratificante sabor a fresas con leche en la boca. Ahora tenemos que currar. 

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