Dia 7; Las penas con pan son menos...

Rápidamente oteamos la calle y no es difícil reconocer el coche de nuestro amigo el churrero José.  Un rótulo grande y azul en una citroen berlingo blanca con un logo y unas letras  ( La Noria ). Continuamos hacia la furgo  mientras los gruñidos y quejidos de Mari se van apagando en la distancia. 

Por suerte para nosotros la furgochurro tiene un nivel aceptable de gasoil , pero antes necesitábamos pasar rápidamente por el  puesto de prensa,cualquier cosa podría ser necesaria y la verdad mi cacharro favorito para vapear se queda sin pilas así que unos pitillos no me vendrían mal por si las moscas. 

Bajamos en la furgo en punto muerto hasta el puesto de prensa, que casi parecía más un "todo a 1 euro" pues se caracterizaba por tener "de todo un poco" No encontramos nada de tabaco pero si varios librillos de papel,mecheros, gas para mecheros y pastillas de encendido, cogímos algunas cosas de más, la verdad que mal no nos harían y ahora disponíamos de la furgochurro para cargar, cogímos también unos periodicos, después los miraríamos tranquilamente para saber si decían algo de lo sucedido. 

A poco menos de un kilómetro se encuentra un mediano comercio que abastece a parte de la zona,  un mercado con  nombre de un barrio de Madrid con un bar pegado en el mismo recinto y una gasolinera justo en frente. Tres edificios para revisar y ninguna prisa por hacerlo,  de momento tenemos que planificar nuestro siguiente movimiento muy bien, como un experto ajedrecista, no podemos cagarla. 

Decidimos  marchar al búnker pues tenemos que descansar ,dormir he intentar digerir toda esta mierda, pero como las penas con pan son menos, decidimos asomarnos por la gasolinera, parece ligeramente asolada y vacía o por lo menos nada se mueve mirando desde lejos claro. 

El sol se está marchando, su ausencia comienza a hacerse notable y aunque la sensación de inquietud es la misma no queremos tener que enfrentarnos a esos seres en noche cerrada, y no podemos hacer uso de las luces de la "furgochurro" ya que no sabemos que atrae a esas cosas, esas cosas que antes eran personas, joder esto es como un mal sueño al que no te acostumbras, de esos que te despiertas y sigues sintiendo que aun estas en esa maldita pesadilla ¿despertaremos y todo habrá sido una mala pasada mental? ¿como el de los Serrano? 

Alfred solo con una mirada me deja claro que dentro tiene que haber cerveza y yo le devuelvo otra pensando que puede quedar tabaco en las máquinas ¿Cómo podemos pensar en eso en este momento? la respuestas es clara, la situación está bastante jodida, necesitamos evadirnos de toda esta locura, siempre en mi mente me había hecho cábalas de qué haría en un apocalipsis zombi, o invasión, brote, como queráis llamarlo, pero todo es muy diferente cuando la realidad supera la ficción. Doy una larga calada a mi vaper favorito, está empezando a no funcionar nada bien, agarró el martillo con fuerza siento como me duele la muñeca ¿será de la tensión, o de golpear al pobre José por todas partes? Alfred tiene razón son "duros"

Dejamos la "furgochurro" lo más cerca de la entrada a la gasolinera que podemos, la noche está ganando la pugna al astro solar y poco a poco la penumbra comienza a apoderarse de toda la zona, entramos sigilosamente en la tienda, Alfred empuña sus cuchillos, él como yo sabe que no serán muy útiles pero mejor que un destornillador...

Me meto detrás del mostrador y "enredo" en el ordenador hasta que consigo abrir uno de los surtidores, Alfred quiere que llevemos por lo menos una garrafa de gasolina para las motos, es posible que podamos movernos de un modo más eficiente con ellas, todo es probar. 

Abro la mochila que anteriormente he vaciado en la furgo y empiezo a meter todo lo que pillo, desde comida, tabaco, pilas, linternas...Alfred con otra mochila se agencia varias cervezas y se hace con un par de botellas de Jack Daniels, me parece a mi que esta noche no vamos a poder planear nada. 

En silencio nos miramos, Alfred me señala la puerta del pequeño almacén, yo asiento ya que creo que es posible que podamos encontrar algo más de utilidad. Es curioso, seguro que en cualquier gasolinera yanki hubiésemos encontrado la típica escopeta recortada, aquí con suerte encontraremos un palo de escoba de madera en vez de alumino. 

Nos acercamos a la puerta del almacén, que silencio, creo que me inquieta más este silencio que los gemidos agónicos de los errantes, Alfred cuenta de tres a uno con los dedos, no puedo evitar recordar cuando grabamos el podcast de Arma letal, es curioso como funciona la mente en este tipo de situaciones. 

Él tira de la puerta mientras yo espero con el martillo a que "algo" se abalance hacia nosotros. No pasa nada así que entramos, no es más que un pequeño habitaculo de 3x3 donde tienen articulos para su reposición en baldas y palets en el suelo, por suerte la luz se enciende sola porque la verdad que estar ahí dentro a oscuras no es grato. Cogemos alguna cosa más y nos disponemos a marcharnos.

Ambos nos quedamos parados y damos un respingo cuando vemos que una silueta cruza por delante de la puerta de derecha a izquierda, lo que sea vivo o muerto no parece habernos visto ¿donde se había metido si al llegar no vimos nada? Alfred con el rictus pálido me hace señales para que le cubra mientras el se acerca a indagar, cogé una lata de una de las baldas y la agita acto seguido la lanza deslizando por el suelo, es ahora cuando si lo vemos y nuestra respiración vuelve a paralizarse, ¿nos acostumbraremos a esto alguna vez? una chica de pelo moreno con el uniforme de la gasolinera camina con paso torpe y errante hacía la lata, va tan tatuada que podría competir contra Alfred haber quien tiene más tinta, lleva un pañuelo recogiendo el pelo en un moño alto estilo pin up, se la puede ver un feo y pútrido mordisco en uno de sus hombros desnudos, el uniforme desgarrada y hecho jirones, muestra un par de mordiscos más en la pierna derecha, se puede ver hasta la fascia del musculo. 

Alfred me mira con gesto preocupado, está claro que somos más rápidos que ella pero si de algo nos sirve todo el cine que hemos consumido no queremos que sepa en qué dirección nos marchamos, que ya sabemos que luego se juntan y caminan en una sola dirección. Me acercó a el para tratar de ponernos de acuerdo de como hacerlo. Alfred me susurra al odio.

-Macho esta buena, ya me podías haber avisado cabrón- No puedo evitar esbozar una sonrisa, nos miramos y comenzamos a caminar tratando de evitarla y sin hacer el menor ruido, nos ocultamos entre los estantes hasta que por fin llegamos a la puerta, la cual se abre de manera automática haciendo un ruido bastante notorio, ambos maldecimos al girarnos y ver como el zombi pin up en una marcha que no  podría calificarse como correr pero sí más rápido que andar se abalanza hacia nosotros. Los cuchillos de Alfred son raudos y cercenan un par de dedos de la pin up, pero sigue lanzando dentelladas en nuestra dirección,  la golpeó con fuerza en la cara y veo con hastío como el pómulo se abre y deja caer un coágulo de sangre al suelo, la zombi pin up no tarda en arremeter otra vez contra nosotros, esta vez es Alfred el que está avispado y consigue colocarse detrás de ella mientras yo repelo sus dentelladas a golpe de martillo, más de un diente sale volando, joder que mal le huele el aliento.  Alfred la cogue de las piernas y tira con fuerza consiguiendo tirar a la chica pin up al suelo con facilidad ya que la supera fácilmente en tamaño y peso, cuando cae de bruces podemos ver como literalmente se revienta la nariz contra el suelo, es ahora cuando tengo que actuar, Alfred la sujeta de las piernas mientras la pin up trata de darme alcance, tanteó con el martillo y la golpeó con todas mis fuerzas varias veces en el cráneo hasta que por fin escuchamos un tremendo ¡Crack! y vemos cómo la pobre tendera de la gasolinera se queda inerte en el suelo con esos ojos antes verdes ahora inyectados en sangre. 

Joder los que nos estamos viendo obligados a hacer. Salimos raudos de la tienda y descolgamos la manguera con premura para llenar la garrafa que cogimos cuando llegamos al pueblo, pero un acto tan sencillo como echar gasolina podía ser un acción muy peligrosa en el nuevo mundo en el que vivimos y fue cuando colgamos la manguera cuando nos dimos cuenta al escuchar. "Surtidor servicio prepago, pase por caja sin movilizar su vehiculo, gracias" ambos nos miramos incrédulos por el error ¿lo escucharán? no era una voz que sonase demasiado alto pero ¿Con este silencio sepulcral? corrimos hacía la "furgochurro" pondremos rumbo al bunker para planear el asalto al supermercado, dudabamos que fuese a resultarnos "tan fácil"  

Biohazard-Symbol


 

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