Día 4; El exterior

Han pasado ya un par de horas desde que hemos dejado atrás la férrea puerta del búnker, es cierto que tras abandonar las seguras paredes de nuestro gris habitaculo una sensacion de incomodidad e inseguridad comenzó a crecer en nosotros. Bicho, armado con el martillo que encontramos avanza como un "ninja" parapetándose en cada esquina y tratando de emitir el menor ruido posible. Yo, unos pasos por detrás de él simplemente copio sus movimientos y el destornillador plano de casi 20 cm reposa en mi mano, la cual ya comienza a estar sudorosa. 


Hemos dejado atrás varias casas, es cierto que en el lugar donde estamos ocultos tampoco es que hubiese mucha vida anteriormente, así que prácticamente no hemos visto nada raro. Una cosa que si nos perturba es el olor, el viento arrastra eternos lamentos afónicos y agónicos casi incomprensibles, pero es el olor lo que hace que nuestra inseguridad se convierta en un tercer miembro de esta dupla. Es un olor a carne en mal estado, un olor que en ocasiones hace que te escuezan los ojos.

Más por respeto que por timidez hemos decidido no irrumpir en las casas de otras personas, es posible que encontrásemos supervivientes pero, ¿podrían ser un peligro? la naturaleza humana es frágil y en momentos de estrés nuestra mente y nuestro sistema nervioso nos hace entrar en un estado "primitivo" que no todo el mundo es capaz de controlar, el miedo, el dolor...la desesperación es algo que notamos en el ambiente sin tan siquiera haber visto a ninguna otra persona. 

Es Bicho una vez más el que me saca de mis cavilaciones, y hace que vuelva a centrarme en lo importante, lo que esta aconteciendo. Mientras descendemos una cuesta un tanto empinada y prolongada  comenzamos a llegar a una zona repleta de verdes pastos, los cuales tendremos que cruzar para llegar al "pueblo" más cercano, allí sabemos que hay un supermercado y es posible que aún podamos arramplar con algunas cosas y quizás, tener algo de información. También conocemos la ubicación de una ferretería típica de pueblo con sus utensilios para la agricultura y demás menesteres que seguro nos vendrán bien . 

Decidimos caminar por un lado de la carretera, esos gemidos que arrastran el aire parece que se alejan ¿de donde vendrán? ninguno de los dos sabemos identificar la dirección del sonido, es como un coro de muerte, una salmodia llegada desde las mismas puertas del averno, no suena muy alto pero su ritmo constante nos hace mirar en todas direcciones cada pocos pasos. 

Hemos salido a primera hora de la mañana, pues sabemos que tardaremos un poco en llegar al pueblo y más con este ritmo de "avanzar y asegurar" no puedo dejar de imaginarme que somo un par de piezas de teka en un tablero de un juego de mesa y que, si existe un Dios esta jugando una partida con alguien. 

De pronto Bicho hace que me detenga y ambos nos agachamos, tenemos bastante cine en nuestra mente como para saber que es lo que tenemos que hacer, algo se ha movido en la maleza. Observamos el horizonte y los verdes prados en el más absoluto silencio, los segundos parecen minutos y estos mismos parecen horas hasta que en la distancia vemos como entre la maleza se alza una figura, en un principio nos miramos y sonreímos confiados y contentos por ver que no estamos solos, pero algo en nuestras mentes nos hace no delatar nuestra posición, y para nuestro asombro vemos como otra silueta aparece en el altiplano, la primera ya había comenzado a caminar en nuestra dirección, un caminar torpe, lento...un caminar que nosotros sabemos reconocer, ambos apretamos con nuestras manos sudorosas por el miedo y los nervios las empuñaduras de las herramientas usadas como armas y casi guiados por un instinto también nacido del cine nos giramos al unísono viendo como otras tantas figuras se alzan al otro lado de la carretera. Cruzamos las miradas...no hace falta decirnos más, pese a conocernos desde hace poco tiempo sabemos lo que piensa el otro y lo que debemos hacer... 

-Nos han olido-susurra Bicho. 

No puedo creerlo, ¡está pasando, está pasando!    

TWD-PNG-Transparent-Picture

Comentarios

Publicar un comentario

Entradas populares